Por Solana Tixi

The sky is the limit, o al menos eso cree la compañía aeronáutica Airbus que acaba de presentar en Londres el prototipo del avión del futuro.
Para el 2050, año en que estiman poder tenerlo en aire, podremos viajar mirando las estrellas gracias al techo transparente, hacer compras y jugar al golf en un espacio de realidad virtual o simplemente dejarnos mimar y entregarnos al sueño en los asientos ergonómicos. Toda una experiencia.
Pero además, lo novedoso es que este prototipo de Airbus es amigo del cielo: tiene tecnologías de avanzada para reducir la quema de combustibles, las emisiones de CO2 y la contaminación acústica.

La estructura de esta promesa futurista intentaría imitar la eficiencia del esqueleto de las aves, formado a partir de materiales resistentes, pero ultraligeros. A su vez, el sistema eléctrico podría compararse con el cerebro humano gracias a la membrana inalámbrica que lo recubre.
Pero esto no es todo. El avión estará divido en distintas “zonas”, cada una pensada para satisfacer las necesidades que puedan surgir durante el trayecto de los pasajeros. Así por ejemplo en la “zona revitalizante” podremos tomar una dosis de aire enriquecido con antioxidantes y vitaminas, o bien una sesión de acupuntura y aromaterapia. En la “zona interactiva” reservada a los juegos, podremos hacer nuestras compras a través de hologramas de realidad virtual.
Que el 2050 venga volando porque todos querremos subir así al cielo.





